A la mayoría de los bebés y niños pequeños les encanta la música. En este artículo podrás ver distintos modos de estimularlo en este sentido y potenciar su desarrollo.

A casi todos los bebés y niños pequeños les encanta la música. Se calman al escucharla si están inquietos o mueven su cuerpo al ritmo de ésta cuando ya saben incorporarse solos.

Sin embargo, en algunos casos esta tendencia se manifiesta de sobremanera, siendo los propios chicos quienes reclaman a sus padres que les pongan una canción o se entretienen largas horas con instrumentos musicales tan sencillos como maracas o panderetas.

Si notas desde pequeño que a tu bebé le gusta la música, puedes hacer algunas cosas para estimularlo. Esto no significa que tengas que presionarlo llevándolo a clases desde pequeño, ni que pretendas que se convierta en un gran músico, simplemente ayudarlo a desarrollar esta habilidad natural y a que la pasión por la música dure por más tiempo.

Consejos para incentivar su interés por la música:

• Cantarle a toda hora y en cualquier momento. Los bebés adoran que sus papás les canten y no te preocupes que a ellos no les importa si entonas bien o más o menos. Si no recuerdas ninguna canción infantil, te recomendamos comenzar buscando alguna canción para niños.

• Poner música mientras están jugando. No necesariamente música infantil, a él le gustará escuchar contigo la radio mientras haces las tareas de la casa, lo bañas, etc.

• Hacerlo escuchar música variada. Por más que tú prefieras el rock, la salsa o la música clásica, es bueno que su oído se acostumbre a sonidos diferentes y que sea él quien más adelante decida qué prefiere.

• Regalarle juegos musicales. Un regalo perfecto al cumplir el año es un pianito a pila, donde sea él quien cree sus propios sonidos.

• Armar orquestas caseras. Crear juntos instrumentos musicales es una actividad ideal para niños de 2 a 4 años: poner arroz en botellas de plástico, bolitas de papel en un envase de yogur, golpear una madera con un palito, etc. Pueden probar los sonidos ”solos” o acompañando el ritmo de algunas canciones.

• Comprarle algún libro donde aparezcan los diferentes instrumentos musicales, y explicarle las diferencias entre ellos.

• Llevarlo a algún comercio donde vendan instrumentos para que los vea ”en vivo y en directo”. En algunos incluso hay espacio para que los niños los prueben.

• Llevarlo a espectáculos musicales. Hay muchas obras de teatro infantiles basadas en bailes y canciones.

• Bailar juntos. Puede ser por ejemplo al juego de las estatuas: ambos bailan mientras escuchan música y cuando tú la detienes debe quedarse ”congelado” en la posición que estaba.

• Y por último, si ves que realmente su interés va en aumento, puedes inscribirlo en una escuela de música para niños.

El parto prematuro es aquel que sucede antes de las 37 semanas de amenorrea, es decir, antes de los 259 días de embarazo contados a partir del primer día de la última menstruación.

Anualmente nacen alrededor de 13 millones de prematuros en el mundo, de los cuales el 75%, ocurre en países en desarrollo, donde no se cuenta muchas veces con la asistencia necesaria para este tipo de partos. En América Latina el promedio es de 7,7 % de partos prematuros.

Las causas del parto anticipado son diversas y a veces fácilmente identificables y otras no.

Las causas más frecuentes son:

Rotura prematura de membranas: es decir, cuando las membranas llenas de líquido amniótico que contienen al feto se rompen antes de tiempo. Esto por lo general da lugar al parto prematuro, que comienza en menos de 5 a 7 días aunque el médico intente retrasarlo. Cuando la bolsa se rompe antes de la semana 37 hay una fuerte sospecha de infección vaginal responsable del episodio. Los gérmenes provocan una serie de modificaciones en el nivel local de los tejidos, induciendo las contracciones y el parto prematuro con bolsa íntegra o ruptura de la membrana.

Parto espontáneo: es decir que comienza el trabajo de parto, por ejemplo, en un útero sobredistendido por un embarazo múltiple, (mellizos, trillizos) o por una acumulación anormal de líquido producida por el feto.

Fuertes emociones o traumas, estrés mental y físico, por ejemplo debido a un accidente automovilístico, puede adelantar el parto.

Posición anormal del feto.

Defectos estructurales en el útero.

Dentro de los partos prematuros se distinguen dos tipos:

Parto iatrogénico: provocado por el médico debido a enfermedades que padece la madre, como hipertensión arterial, diabetes, problemas de tiroides o malformaciones del bebé. Por el bien del niño y de la mamá el médico considera que el bebé va a estar mejor afuera del útero que adentro, aunque deba correr los riesgos de la prematurez.

Idiopático o espontáneo: se produce sin haber un motivo evidente. Se sospecha cada vez más que la infección vaginal puede provocar rotura temprana de membrana y el parto espontáneo. En realidad se trata de la vaginosis, que no es una infección propiamente dicha, sino una modificación patógena de la flora vaginal. Es muy importante la detección precoz y control de este trastorno.

En los extremos de las edades de las mujeres que conciben, 18 y 40 años, las infecciones suelen ser más frecuentes. En las jóvenes por cuestiones educacionales, y en las mayores que ya han pasado por varios partos, debido a una mayor predisposición, ya que el cuello del útero no es tan continente y favorece la aparición de infecciones.

 

Para prevenir:

1. Debe tener la puerta del baño siempre cerrada.

2. Que acueste al bebé siempre boca arriba, sin peluches ni almohadas.

3. Si el bebé ya camina o gatea comprueba con ella que todos los armarios y enchufes tienen puestos sus dispositivos de seguridad.

4. Explícale qué alimentos y cosas no debe dejar a su alcance.

En caso de accidente: 

5. Muéstrale dónde guardas las cosas del bebé. 

6. Muéstrale dónde está el extintor, el botiquín, el cuadro de registro de la luz, y la linterna.

7. Elabora una lista con los teléfonos a donde debe llamar en caso de emergencia o duda. Les recomendamos que los tengan siempre en la nevera o en una cartelera con información. Seguro debe estar el nombre y el teléfono (si lo tienen) del médico de cabecera o pediatra de tu hijo, la EPS y el teléfono, la clínica de urgencias y el teléfono, el teléfono de la policía y de los bomberos, el teléfono de algún vecino y el teléfono de ambos padres.

8. Deja siempre dinero en casa por si lo necesitase para algún imprevisto, o para tomar un taxi en caso de necesidad, por ejemplo.

La intolerancia a productos lácteos también denominada ”deficiencia de disacaridasa”, ”deficiencia de lactasa” o ”intolerancia a la lactosa” implica que la persona tiene incapacidad de producir lactasa, la enzima necesaria para digerir la lactosa, el azúcar principal de la leche.

La enfermedad se da cuando no se tiene suficiente enzima en el intestino delgado como para romper la lactosa consumida. La lactosa, que también se llama “azúcar de la leche”, se encuentra en todas las leches, incluso en la humana.

De todos modos esta  enfermedad es muy poco frecuente en los bebés alimentados a pecho, y suele aparecer más adelante, por ejemplo al incorporar leche de vaca.

El bebé que presenta intolerancia a la lactosa, enfermará desde el nacimiento, ya que no se desarrollará ni aumentará de peso. Apenas detectado el tema, necesitará una dieta especial para poder absorber los nutrientes, consumiendo leches y otros alimentos sin lactosa.

Algunos síntomas de la enfermedad:

-Diarrea

-Deposiciones muy acuosas y espumosas

-Gases

-Vómitos

-Hinchazón y distensión abdominal

-Náuseas

-Dolor abdominal

-Espasmos

Los síntomas por lo general se presentan después de haber consumido productos lácteos (entre 30 minutos y dos horas después). La gravedad de la afección puede variar entre una persona y otra.

Síntomas menos frecuentes:

-Abatimiento

-Dolores de las extremidades

-Cansancio

-Trastornos del sueño

-Nerviosismo

-Alteraciones en la concentración

-Problemas cutáneos

Diagnóstico:

Existen diversos métodos para diagnosticar la intolerancia a la lactosa. El método más utilizado es el test de hidrógeno en el aliento. ¿Cómo se hace? Se le brinda al paciente una solución con lactosa y luego debe soplar bolsas herméticas o probetas. También se realizan tests sanguíneos de sobrecarga de lactosa, biopsias del intestino delgado o tests genéticos.

Tipos de intolerancia a la lactosa:

Existen tres tipos de intolerancia a la lactosa: la intolerancia primaria o genética que es progresiva e incurable, la intolerancia secundaria que es transitoria y curable y la intolerancia completa o alactasia que se da desde el nacimiento y es incurable.

Intolerancia primaria o genética: se da cuando hay una pérdida progresiva de producción de lactasa y por ende una pérdida gradual de digestión de lactosa. Si las personas con este tipo de intolerancia consumen leche, cada vez van a tener más síntomas. Es incurable porque los individuos no recuperan la enzima, pero no es peligrosa. Como tratamiento, deben eliminar los productos lácteos de la dieta. Como señala su nombre, es una enfermedad de origen  genético. Por lo general se detecta en la edad adulta. Aproximadamente el 70% de la población mundial posee este tipo de intolerancia.

Intolerancia secundaria: este tipo de intolerancia tiene cura, ya que está provocada por un daño intestinal temporal. Algunas causas que pueden provocar este tipo de intolerancia son: problemas de alimentación, consumo de antibióticos, operaciones en el intestino delgado, diarrea prolongada, enfermedades intestinales, problemas intestinales provocados por virus, bacterias o parásitos, celiaquía, intolerancia a las proteínas de la leche de vaca y el destete (se debe introducir la lactosa de forma gradual).

Intolerancia completa o alactasia: este tipo de intolerancia es muy poco frecuente. Se da por un defecto congénito o genético de la enzima pero no se da en forma progresiva sino desde el nacimiento. En este caso el lactante debe realizar una dieta sin lactosa para evitar complicaciones en su desarrollo.

Trucos para sobrellevar la intolerancia a la lactosa:

La intolerancia no siempre significa que no se puedan tomar productos lácteos sino que hay que vigilar la cantidad que se consume y cómo se realizan las ingestas. Si no puede ingerir leche, es importante que la persona incluya en la dieta alimentos ricos en calcio, vitamina D y proteínas. También existe leche “baja en lactosa” o “sin lactosa” y un suplemento de enzima de lactasa (para tomarlo antes de consumir alimentos con leche).

Algunos tips:

  • Beber leche sin grasa, o baja en grasa. Tomar solo una taza al día.
  • Ingerir quesos o yogur bajos en grasa para obtener el calcio necesario.
  • Comer otros alimentos saludables, como cereales.
  • Escoger alimentos que estén fortificados con calcio.
  • La leche de soja, arroz o avena, son un buen sustituto de la leche de vaca y pueden usarse también para cocinar.

Intolerancia a la lactosa durante el embarazo:

Durante el embarazo es necesario ingerir una dosis más alta de calcio. Si la mujer tiene intolerancia y no puede consumir lácteos, debe consultar al médico que le recetará algún medicamento que ayude a digerir los productos lácteos o de lo contrario incluir en la dieta suplementos de calcio.

No se debe olvidar que hay otros alimentos que contienen calcio, como los vegetales de hoja verde, los cuales se deben incluir en la dieta diaria.

Al abandono, a la oscuridad, a los truenos o tormentas, a los animales, a las pesadillas, a los ruidos fuertes, a los extraños, al fracaso, a la muerte, al descontrol, al rechazo, a engordar, a no ser amados, a las inyecciones, a los daños físicos, a los accidentes, a hacer el ridículo, a las enfermedades,  a los monstruos.

Todos tenemos miedos. Los niños también. La diferencia es que los adultos -en general- aprendimos a manejarlos, afrontarlos y/o convivir con ellos. Temer es un comportamiento normal, salvo en aquellos casos en que los miedos se instalan y se convierten en fobias en cuyo caso se recomienda recurrir a un tratamiento psicológico.

Desde que el niño está en la panza, la música ejerce una gran influencia en éste. Incluso se comienzan a mover dentro del vientre materno si se les pone música. Muchos testimonios de mamitas o papitos que siempre les hacían escuchar determinada música cuando estaban en la panza, aseguran que luego de nacidos, la reconocen, e incluso les llega a producir calma y paz. Los niños pequeños son como esponjas, receptores perfectos de todos los estímulos que les rodean, y sin lugar a dudas, la música ejerce un atractivo especial, que hacen que se meneen como ratoncitos tras el flautista de Hamelin. La música y el baile favorecen muchos aspectos del desarrollo físico e intelectual. Es importantes que ambos ejercicios formen parte del juego para que así sea, y no que sea algo obligado, ya que si es así podría ser rechazado por los pequeños, y verse así privado de disfrutar de los beneficios.

En las edades tempranas de la vida del pequeño, la música y el baile debe ser un entretenimiento. Ayudan a descargar tensiones, es importante entonces utilizar ritmos movidos, para que disfruten, se diviertan y además liberen la gran necesidad de movimiento que tienen.

La música influye en cualquier momento del día, ya sea si se acerca la hora de dormir, podemos ponerles música tranquila que los relaje, que puedan balancearse a su compás. Increíblemente este movimiento les trae muy lindos recuerdos, como por ejemplo cuando eran mecidos en los brazos de los papis, brindándoles esa sensación de bienestar y protección que los va a ayudar a dormir.

Hay estudios que muestran que el disfrutar de la música en la infancia permite que los pequeños aprendan con mayor facilidad conceptos matemáticos e incluso que aumenten su capacidad de memoria gracias a la retención que realizan de las letras musicales, además que la música y las letras de las canciones permite aumentar el vocabulario de los pequeños.

Además la música contribuye a la estimulación cerebral logrando mejorar la capacidad artística de los niños. Además ayuda a sociabilizarse, pues cantar y bailar es algo que a todos los pequeños les gusta, por lo tanto se unen en esta actividad integrándose con mayor facilidad por ejemplo a grupos. Cantar con ellos, es una actividad sumamente enriquecedoras para los pequeños. Tal vez canciones de nuestra propia infancia, que debemos recordar muy bien la letra. Pero no olvidemos que en el mercado encontraremos un montón de CDS con música infantil que trae la letra para que la aprendan, y además bailen.

LOS SONIDOS TAMBIÉN ES MÚSICA

Reconocer sonidos también es un juego musical. Por ejemplo, el pequeño puede necesitar alguna práctica para aprender a reconocer estos sonidos. Luego sus oídos se harán más sensitivos y podrá pedírsele que inventen ellos los sonidos para que el adulto los reconozca.

¿QUÉ SUENA AFUERA?

– sopla el viento – canta un pájaro – se mece un árbol – se caen hojitas – pasa un avión – pasa un auto

¿QUÉ SUENA EN LA NOCHE?

– reloj despertador (tic tac) – trueno – pitos – sirenas (policías, ambulancias) – pasos

Es indudable que la música, los sonidos el baile, enriquecen y deleitan plenamente a nuestros pequeños, y también el compartirlo con los adultos. No los privemos, por no saber, de esta grata experiencia que tantos beneficios y disfrute les brinda.

Sin duda los padres estamos casi tan temerosos como los niños en los primeros días del jardín. Y somos nosotros quienes a veces sin darnos cuenta transmitimos la ansiedad. ¿Le gustará? ¿Se adaptará? ¿Qué relación tendrá con las maestras? ¿Y con los otros niños?

Este temor es aún mayor si nuestro bebé no sabe hablar, ya que no podrá contarnos lo que hizo, simplemente debemos confiar en lo que nos dicen las maestras… y nuestro instinto maternal. ¿Por qué nuestro instinto? Porque tú te darás cuenta si sale contento y si tiene ganas de ir.

Pero obviamente esto no ocurrirá de un día para otro. Es probable que aún durante varias semanas él llore en el momento que tú lo dejas. Cuando regrese a casa, puedes hacerle preguntas sencillas ¿Te divertiste? ¿Jugaste con otros niños? ¿Te dieron la merienda? Aunque sea con sus gestos, te darás cuenta si éstas preguntas le traen o no buenos recuerdos.

También es importante mantener una relación estrecha con la maestra. Ella pasa varias horas al día con tu hijo, y podrá contarte cómo lo ve y como se comporta.

Si notas algún comportamiento extraño en tu hijo, algo que él no hacía anteriormente, debes hacérselo saber: por ejemplo si comienza a chuparse el dedo, comer o dormir mal, etc.

También puede ser interesante que conozcas a otras madres e intercambies opiniones y experiencias.

Si en el jardín no lo programan, también puedes solicitar la realización de alguna clase abierta. Si bien los chicos no se comportan igual cuando están los adultos, por lo menos podrás conocer más de cerca qué actividades realizan y si se siente integrado al lugar.

Los bebés realizan grandes cambios en la conducta del sueño en su primer año. El problema más molesto en este año es la incapacidad para dormir toda la noche.

El bebé puede despertarse de noche porque está acostumbrado a que lo alimenten o jueguen con él. Puede no tener la capacidad de volver a dormirse solo después que se despierta.

Tampoco hay evidencia de que darle cereales o algo más espeso influya en la edad en que empiezan a dormir toda la noche de corrido. Otro tema que hay que tener bien claro es el de la cama de los padres. El bebé puede adaptarse fácilmente a dormir solo o con los padres, pero una vez que se forman los hábitos, es muy difícil realizar cambios.

Un bebé puede dormir bien pero fuera del horario apropiado de la noche. Esto puede remediarse acentuando las diferencias entre los cuidados diurnos y los nocturnos. En la noche el bebé debe atenderse con voz baja, en forma casi automática. Mientras que de día hay que brindarle estímulos adecuados mientras está despierto.

A veces es necesario poner límite al sueño del día para reservarlo para la noche. Por ejemplo, si duerme por un período de 4 o 5 horas durante el día se puede ir reduciendo gradualmente con intervalos de media hora, hasta que se logra una siesta de una extensión adecuada para la edad. El ritual del sueño también sirve para transmitir el mensaje de la hora de acostarse.

Dormir toda la noche…

Los padres ansían el momento que su bebé recién nacido duerma toda la noche. Una vez que el bebé es capaz de dormir varias horas seguidas, los padres puede empezar a reponerse del cansancio.

El sueño no es un estado homogéneo e insensible que dura ocho horas por noche. En realidad es un estado mucho más dinámico, compuesto por períodos alternados de sueño tranquilo y activo. También se presentan normalmente breves períodos de vigilia después de algunos de los lapsos de sueño activo.

Se dice que un bebé duerme toda la noche si duerme de cinco a seis horas seguidas.

Si bien esa cantidad de sueño podría no resultar ideal para los padres, es lo que los pediatras consideran muy correcto.

La capacidad para unir varios ciclos de sueño por un período de cinco a seis horas depende, en parte, de la madurez del cerebro y el sistema nervioso. El niño que duerme toda la noche ha aprendido a volverse a dormir después de los breves períodos normales en que se despierta.

Alimentación durante la noche

Un bebé que se despierta a las 2 de la madrugada para alimentarse, no duerme toda la noche. Si el bebé ya pesa 5,5 kg debería tomar tarde en la noche y no pedir hasta temprano en la mañana. Algunos bebés se despiertan a esa hora no porque tengan la necesidad nutricional, sino que para ellos la alimentación se ha convertido en un hábito.

La alimentación nocturna puede suprimirse de manera no traumática. De todos modos antes de hacerlo hay que asegurarse que el bebé tiene buen peso.

Hay niños que no logran quedarse quietos ni un minuto y eso hace muy difícil para los padres evitar algunos accidentes en el hogar.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los accidentes se definen como “injurias no intencionales que podrían haber sido prevenidas”.

Entre los más frecuentes hallamos las caídas, quemaduras, intoxicaciones, lesiones punzantes o cortantes, asfixia y accidentes con la electricidad.

Algunas cosas que podemos hacer para prevenirlos son:

  • Dejar cuchillos, tenedores y tijeras lejos del alcance de los niños.
  • No tener cables a la vista y no usar estufas en el baño.
  • No tomar café ni bebidas calientes si el niño está en upa.
  • No guardar líquidos tóxicos en botellas de refrescos porque los niños lo pueden tomar creyendo que es bebida.
  • Tener los juguetes a su alcance para evitar que se suban a algo y que se caigan.
  • Si hay escaleras en la casa, poner una puerta provisoria para que el niño no suba solo.
  • Los medicamentos deben estar fuera del alcance de los niños. Algunos los confunden con golosinas.
  • En caso de ingestión tóxica se recomienda no administrar nada por boca y contactarse con el Centro de Toxicología al teléfono 1722.

En los primeros meses de vida, la presencia de los padres no es sustituible. Acariciar, tocar al bebé, sostenerlo contra uno y arrullarlo, son maneras excelentes de transmitirles sentimientos de amor y ternura.

En los primeros meses de vida, la presencia de los padres no es sustituible. Acariciar, tocar al bebé, sostenerlo contra uno y arrullarlo, son maneras excelentes de transmitirles sentimientos de amor y ternura.

Es muy reconfortante para el bebé sentir el olor de su mamá, el calor de su cuerpo, sentirse anidado y acogido por su papá. Todo esto es muy importante para su futuro desarrollo emocional.

Es muy común que el bebé llore por la simple necesidad de cariño y que se quede tranquilo y satisfecho cuando se sienta contenido de una forma firme y cariñosa.

La importancia de los masajes a recién nacidos como una forma de “lenguaje y comunicación inicial”, entre padres e hijos, repercutirá en una mejor relación paterno-materno-filial a lo largo de la vida del niño.

Preadolescente, adolescente y adulto!

Después de los primeros meses, es natural que la mamá quiera retomar sus actividades. De ahí en adelante, la calidad del contacto va a ser mucho más importante que la cantidad.

El adagio jesuita “Dame un niño antes de los siete años y será mío para toda la vida”, indica la importancia fundamental del periodo de la niñez y la primera infancia en la formación del individuo.

A los siete años un niño se ha desarrollado, en el aspecto funcional y conductual, hasta un grado que puede predeterminar todas las experiencias de su vida futura.

Después de nueve meses en que es suave y permanentemente arrullado dentro del útero materno, de repente el bebé se encuentra en un mundo totalmente extraño. Y es en la cuna que pretendemos verlo todo el día. De allí casi sólo deberá salir para mamar. Sin embargo, esa no es su única necesidad, por el contrario, los bebés sienten una gran falta de contención, de amparo y sobre todo, de sentirse tocados y arrullados, como en la vida intrauterina.

Los bebés disfrutan de su primera experiencia del tacto y del masaje cuando aún están en el vientre de la madre, al ser constantemente acariciados por el líquido amniótico caliente en el que están envueltos. El tacto es por tanto, el primer sentido que desarrollan.

Cuando el bebé, llega al mundo, está ya familiarizado con el tacto y sabe que es tranquilizador y reconfortante.

Los padres tienen aquí una oportunidad única para crear una relación muy especial con su bebé y desarrollar una paternidad activa. Pueden aprender con facilidad a practicar masajes al bebé e invertir tiempo en él, para así darle la bienvenida diciéndole, de una manera tan especial, que la vida es buena y el mundo, a pesar de ser desconocido, es algo en lo que se puede confiar.

A partir del cuarto mes de vida, tu hijo comenzará a babear mucho más. A pesar de ser algo tan incómodo para él como para ti, no hay manera de evitarlo.

Un buen babero en su cuello y siempre algún pañuelo en tu mano serán los elementos que deberás usar durante unos cuantos meses.

ACTIVACIÓN DE LAS GLÁNDULAS SALIVALES

Estas glándulas no realizan ningún tipo de función en las primeras semanas de vida, por lo cual los recién nacidos suelen tener su boca seca. Pero cuando al niño se le comienza a administrar otra forma de alimentación o comienzan a aparecer los primeros dientes, la secreción de saliva se verá aumentada y como no sabe tragar su saliva al ritmo oportuno, aparece el babeo. La duración del período de babeo depende de la evolución de cada niño. A pesar de lo simple que para nosotros pueda parecer el acto de tragar saliva, requiere su tiempo llegar a hacerlo en forma inconciente.

COLITAS LASTIMADAS

La actividad cada vez más intensa de las glándulas salivales altera la acidez de la orina, y la hacen más concentrada, por lo que la piel del niño se ve resentida. Lo ideal es mantener su cola siempre seca, dejándola la mayor cantidad posible de tiempo al aire. No olvides que tu hijo no se babea porque quiere, no lo puede evitar, por lo tanto de nada vale rezongarlo.

El sistema de porteo es cada vez más usado por padres y madres ya que es la manera más cómoda de transportar al niño y, al mismo tiempo, tener las manos libres. Pero los expertos advierten que hay que tener cuidado con las distintas posiciones ya que el mal uso puede provocar consecuencias negativas para la salud del bebé y para la cadera de quien portea.

Uno de los beneficios del portabebés es que disminuye el estrés de la madre y del bebé. Sin embargo, la posición en la que se transporta al niño es fundamental. Por ejemplo siempre debe ser llevado con la cara contra el pecho ya que de esta manera se respeta la posición natural de la cadera.

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