A lo largo del embarazo nos centramos siempre en las clases de preparación al parto, pero nadie nos explica qué pasará después. Se suele decir que el primer mes del bebé es el más duro para las madres, por eso hoy queremos contarte todo lo que hay que saber para que lo superes con éxito.

 

Una vez que salimos del hospital y llegamos a casa comienza la aventura de ser madreEl primer mes del bebé es uno de los más importantes y difíciles para las madres: le irás conociendo poco a poco y aprenderás a adaptarte a sus necesidades: sueño, alimentación, aseo… Es increíble lo rápido que crecen durante los primeros treinta días, en los cuales experimentan cambios físicos y sensoriales muy importantes. Te explicamos cuál es su progreso y qué factores deberás tener en cuenta durante este periodo.

 

Cambios físicos

A finales del primer mes de vida, los bebés suelen aumentar un kilo de peso y crecer unos cuatro centímetros de altura. Es un pequeño cambio pero muy significativo. Notarás también cómo sus rasgos faciales van tomando una forma más definida cada día: su cabeza aumentará unos dos centímetros, irá perdiendo progresivamente el tono rosado inicial de su piel y sus articulaciones dejarán de ser tan rígidas ya que comenzará a adquirir movilidad. Durante estos días también empieza a desarrollarse sensorialmente: reacciona al ruido y va ganando visibilidad.

Alimentación: ¿leche materna o de fórmula?

Lo ideal es que el bebé se alimente exclusivamente de leche materna durante los seis primeros meses de vida tal y como recomienda la Organización Mundial de la Salud OMS. Esta alimentación tiene múltiples beneficios y es la más indicada para favorecer su desarrollo y protegerle de infecciones. Pero si no quieres o no puedes darle el pecho, no te preocupes, la leche de fórmula es una alternativa igualmente saludable para alimentar a tu bebé pero debes siempre consultar previamente a tu pediatra. Lo importante es que las tomas sean a demanda: siempre que lo pida y sin importar el momento del día.

La higiene

En los primeros días debemos prestar especial atención al cordón umbilical, que no terminará de caerse hasta que no pasen unas dos semanas. Mientras tanto es importante mantener esa parte de su cuerpo limpia y seca para lograr una correcta cicatrización. Lo mejor es lavarlo con agua y jabón y protegerlo después con una gasa para evitar que el pañal ensucie esa zona. A la hora de bañarle no es recomendable hacerlo por inmersión hasta que no se haya caído el cordón. Lo ideal es llenar la bañera con unos dos o tres centímetros de agua e ir frotando suavemente con una esponja, prestando siempre atención a la temperatura del agua, la cual se debe probar en la parte interior de la muñeca. Una vez que el cordón umbilical se haya caído por completo y su ombligo esté cicatrizado, podemos sumergir al bebé sosteniendo siempre su cabeza con cuidado.

El sueño, indispensable para su crecimiento

Un recién nacido duerme unas diecinueve horas diarias durante las primeras semanas. La hormona del crecimiento actúa durante las horas de sueño, por eso es imprescindible que el bebé tenga un buen descanso para favorecer su desarrollo corporal. Hay que intentar que el bebé duerma siempre boca arriba ya que así se reduce el riesgo de muerte súbita, según la Asociación Colombiana de Pediatría. En cuanto al chupete, la OMS no recomienda ofrecérselo durante las primeras semanas puesto que si la lactancia se produce de manera correcta, su necesidad de succión queda saciada. Cuando el bebé llore hay que calmarlo y acunarlo en nuestros brazos, pero siempre hay que procurar que no se duerma en ellos, sino que lo haga en su cuna para que no adquiera malos hábitos.

Visitas al médico

Una vez que recibe el alta del hospital, hay que acudir a revisión médica pasados siete días para que el pediatra y la enfermera comprueben que todo va bien. La siguiente revisión se produce al cumplir el mes de vida, aunque ésta solo se realiza por la enfermera. A los dos meses debemos ir al Centro de Salud para que el bebé reciba la segunda dosis de la vacuna de la Hepatitis B, pues la primera se la ponen recién nacido, antes de abandonar el hospital por primera vez.
Lo importante es poder disfrutar todo lo posible de la alegría que supone ser mamá y no agobiarse: recuerda que nadie nos enseña a ser madres, se trata simplemente de un camino de aprendizaje en el que el instinto tiene mucho que ver, ¡así que confía en él!

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No existe razón alguna por la que debas evitar hacer un viaje en carro. Sin embargo, un estudio reciente que se practicó a 22 mujeres embarazadas, encontró que manejar durante el último mes de embarazo podría poner en riesgo al feto. La razón es que el vientre de la mamá -y por lo tanto el feto-, están demasiado cerca del volante y, en caso de un accidente, el bebé sería el primero en resultar dañado. Por esa razón, lo más conveniente  -en caso de que necesites hacer un viaje- es que alguien más maneje.

Es importante que nunca utilices el cinturón de seguridad de manera que atraviese tu abdomen, porque en caso de accidentarte la placenta podría desprenderse del útero. Lo más recomendable es que coloques el cinturón sobre tu pelvis, ya que es uno de los huesos más fuertes en tu cuerpo. Si el carro también tiene cinturón para los hombros, úsalo. Recuerda que los huesos, los músculos, los órganos y el líquido amniótico de tu cuerpo protegen a tu bebé, por lo que la mejor manera de protegerlo es cuidándote a ti misma, mediante el uso del cinturón de seguridad.

Las bolsas de aire también son seguras durante el embarazo como lo son en cualquier otra situación, siempre y cuando utilices correctamente el cinturón de seguridad y mantengas una distancia de aproximadamente 25 cm del tablero o de la bolsa de aire. Ya sea que tú manejes o estés en el asiento del copiloto, puedes mover tu asiento hacia atrás de manera que estés en una posición cómoda y segura. Si no te es posible mover tu asiento, utiliza algo que te dé mayor altura cuando estés sentada.

  • En caso de tener algún accidente, es importante que acudas a tu ginecólogo lo antes posible para que los revise a los dos y te realice un ultrasonido para saber si la placenta no se desprendió.
  • Existe la posibilidad de que durante el viaje sientes nauseas, se te hinchen los pies, o bien, sientas un hormigueo en las piernas por falta de circulación. En este caso deben detenerse cada 90 minutos -o menos- para que vayas al baño, te estires y camines un poco.
  • En el camino puedes hacer ejercicios con los pies como mover tus tobillos en forma circular o flexionarlos hacia arriba y hacia abajo.

Se ha convertido, desgraciadamente, en una de las enfermedades de la piel más comunes en bebés y niños. La sufren entre el 10% y el 20% de la población infantil, suele aparecer durante el primer año de vida y los motivos suelen ser los cambios de alimentación, la falta de lactancia materna, las infecciones de primera infancia o la contaminación, entre otros… Te contamos todo sobre la dermatitis atópica.

 

La dermatitis atópica es una de las enfermedades más comunes en bebes y niños; en los últimos 30 años tenemos que hablar de un aumento de los casos de hasta un 200% y un 300%. Actualmente entre el 10% y el 20% de la población infantil padece esta enfermedad que suele aparecer entre el tercer y el sexto mes del bebé, y en un 50% de los casos durante el primer año de vida. Los cambios en la alimentación, la polución, la falta de lactancia materna, las infecciones de primera infancia (virus, broquitis…) o el estrés son algunos de los factores que más influyen en la aparición de esta enfermedad. Asimismo, la genética juega un papel muy importante ya que si los papás la han padecido, los niños tienen hasta un 80% de probabilidades de padecerla también.

 

Esta patología se manifiesta por brotes y se caracteriza por ser bastante incómoda por sus síntomas: picores, rojeces (no confundirlas con las comunes que aparecen por el roce del pañal) e irritaciones que producen una mayor sequedad y descamación, incluso llegándose a formar costras. Principalmente, las zonas donde suele aparecer son los lados de la cara, en el cuero cabelludo, en los pliegues, en los codos o en las rodillas.

La hora del baño: clave para el cuidado de la dermatitis

La piel del bebé es hasta 5 veces más fina que la de los adultos y por eso debemos prestarle toda la atención y cuidados que merece. Normalmente, los pequeños que padecen dermatitis atópica tienen una la alteración del sistema inmunológico de la piel y del manto lipídico que la protege, es decir, “sufren un desequilibrio de la barrera epidérmica”, y es por eso que debemos evitar: “Todo aquello que la erosione el equilibrio propio de la piel como las lanas, jabones, detergentes, sustancias químicas (conservantes, aditivos, excipientes) de los productos tópicos o cosméticos”. Sobre todo se recomienda usar prendas de algodón 100% ecológico y de tejidos suaves.

Una buena higiene e hidratación de la piel también ayuda a disminuir los síntomas de la dermatitis y por supuesto, los productos biológicos se convierten en los mejores aliados para tu bebé. Existen cremitas formuladas a base de plantas, así como de sus principios activos, que ofrecen soluciones naturales para tratar estos molestos brotes y como tratamiento: la malva blanca ya que calma y alivia, combate la irritación, hidrata la piel al mismo tiempo que la protege de estímulos externos que puedan dañarla y contiene otros principios activos como los glucósidos, los flavonoides y las vitaminas A, B-1, B-2 y C. Junto a esta, también encontramos el pensamiento silvestre que pertenece a la familia de las violetas y que alivia el picor, es antiséptico y suaviza la piel agrietada. También se aconseja cremas que contengan aceite de coco que aporta frescor a la piel y un delicado aroma natural.

La hora del baño, por tanto, se convierte en uno de los momentos más importantes para los bebés con dermatitis ya que sirve para calmar y aliviar los picores y después, tratar la zona. Pero es necesario que los papás tengan en cuenta una serie de pautas para el ritual del baño:

>El baño debe durar no más de 10 minutos.
>El agua debe estar templada y no superar los 32-34 grados.
>Secar perfectamente a golpecitos con una toalla que sea suave y no produzca ninguna molestia en la piel del bebé. Es el momento en el que tenemos al bebé completamente desnudito frente a nosotras así que debemos controlar que todo está en orden, que no tiene ninguna marquita sospechosa y controlar sus brotes (que normalmente suelen aparecer en los cambios de clima y temporada del año).
>Con la piel humedecida, debemos hidratarla para que el niño note al instante (y en las horas posteriores) alivio y su piel adquiera todos los nutrientes que le proporcione su cremita habitual que debe ser sin perfume y no contener ningún químico que pueda alterarle.

“Es preferible el baño a la ducha, ya que suaviza, relaja y aporta flexibilidad a la piel (…) Enjabonar sin esponja para evitar fricciones, utilizar jabones suaves, de origen natural y sin sulfatos ni tensoactivos químicos; secar sin frotar y con la piel ligeramente húmeda aplicar un suave cuidado hidratante que alivie y nutra profundamente, porque la clave es que la piel mantenga la máxima hidratación posible”.

Cuando te conviertes en mamá, todo el mundo quiere opinar para ayudarte en diferentes temas. Uno de ellos es el colecho o compartir la cama con tu bebé. No todas las formas de dormir juntos implican los mismos riesgos o ganancias y es importante que investigues las prácticas que te recomiendan para llevarlas a cabo de manera adecuada.

Se ha estudiado científicamente la práctica de compartir la cama con el niño y se ha encontrado que:

  • Los bebés que compartieron la cama con su mamá despertaron más veces y pasaron menos tiempo por las etapas 3 y 4 del sueño, lo que brinda una protección contra el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL)
  • Experimentan mayor contacto físico y visual con mamá, lo que les da seguridad
  • Se amamantan más y reciben respuestas maternas más rápidas y frecuentes

Haz un colecho positivo

No tiene porqué ser peligroso si se toman las medidas de seguridad adecuadas. La postura de la Academia internacional de Medicina de Lactancia (Academy of Breastfeeding Medicine) es que no existe suficiente evidencia para estar order reviews about buying legal testosterone cream en contra pero los padres deben ser informados acerca de sus riesgos y beneficios al igual que de las prácticas inseguras para que tomen sus propias decisiones.

La ISIS (Infant Sleep Information Source) señala que la mayoría de los muertes asociadas al colecho se han dado cuando alguno de los padres ha fumado, tomado alcohol o ingerido alguna sustancia o pastillas para dormir. Las recomendaciones están basadas en la información y seguridad de la familia.

Por otro lado, la Academia Americana de Pediatría no recomienda el colecho pero hace hincapié en que el bebé permanezca en el cuarto por lo menos los 6 primeros meses de vida ya que se ha encontrado que esto disminuye el riesgo de muerte súbita hasta 50%.

Seguridad ante todo

  • Todos los lactantes deben dormir boca arriba
  • La superficie debe ser firme, nunca sobre colchones de agua, almohadas, pieles u otras superficies blandas
  • La ropa de cama tiene que quedar ajustada al tamaño del colchón y éste debe ser proporcional a la base
  • Retira almohadas, animales de peluche o cobijas que puedan obstruir su respiración
  • No debe haber espacio entre el colchón y la pared colindante donde tu hijo pueda rodar y quedar atrapado

Si tu bebé lleva muchas horas llorando, ya le diste de comer, ya repitió, no tiene signos de deshidratación y hasta hablaste con el pediatra, probablemente está alterado. Con estos sencillos consejos podrás ayudar a que se tranquilice. No funcionan igual para todo bebé en cualquier momento, así que si una no lo hace, intenta con otra.

  1. Ruido blanco. Esto puede ser, por ejemplo, decirle “shhhh” al oído, el ruido de un ventilador o un CD con el sonido de las olas. Cualquiera que sea constante los relaja
  2. Espejos. A los bebés les encantan las caras, las encuentran fascinantes y a veces mirar la suya frente a un espejo los distrae y puede detener el llanto
  3. Un baño de tina. Es una de las formas más eficaces para calmarlo, además de terapéutica. Puedes meterlo en su tina con agua tibia y gotitas de aceite relajante o bien bañarte con él. Ambos se podrán tranquilizar, es como borrar el día y comenzar de nuevo
  4. Un baño en la regadera. Métete con él. La sensación del agua cayendo en su espaldalo distrae y calma
  5. Sopla su cara. A veces el fluir del aire lo sorprende y tranquiliza al mismo tiempo. Esto funciona bastante bien si ha estado llorando por un rato. Rompes el ciclo, ayudándolo a eliminar el llanto
  6. Envuélvelo como tamal. A él le fascina sentirse apretado, sobre todo si es en su colcha. Le da una sensación de seguridad, calma y confort
  7. Mecerlo. En una silla o en tu regazo. Ponerlo en un ritmo de movimiento constante y suave lo tranquiliza, y a ti te relaja
  8. Succionar. Dale algo para tener en la boca. Tu dedo puede ser una muy buena opción y le encanta
  9. Cuélgate a tu bebé. Ya hablamos de las maravillas del rebozo. El tenerlo pegado a ti ayuda a que no se sienta solo, sino seguro y protegido. Muchas veces los bebés se angustian cuando no está su mamá, así que ésta es una de las maneras más sencillas de calmarlo
  10. A pasear. Cambiar de aire y de ambiente es una de las formas más positivas para que tu bebé tome un respiro. Saca el coche y da una vuelta por el parque o por la cuadra. A ti también te hará bien.

Si no quieres o no puedes darle el pecho a tu bebé, no tienes por qué preocuparte. La leche de fórmula constituye una alternativa perfectamente válida que le aportará al bebé los nutrientes que necesita. ¿Quieres saber qué tipo de leche es el más indicado para tu hijo?

La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses debido a los múltiples beneficios que aporta al bebé, pero no todas las mamás quieren o pueden optar por esta opción. Hoy en día existen diferentes tipos de leche que puedes encontrar tanto en farmacias como en supermercados. En el envase se suele indicar su composición y la edad a la que están orientadas, pero si tienes dudas al respecto es mejor que consultes con tu pediatra para que te explique cuál es la más adecuada.

Tipos de leche según la edad del bebé

• Leche para prematuros: es la que se utiliza para alimentar al bebé en el momento que nace y está orientada a los niños que han nacido con poco peso. Según la Asociación Colombiana de Pediatría, esta leche se debe mantener hasta que el bebé supere aproximadamente los dos kilos y medio o alcance la edad corregida de las 38 semanas de peso.
Leche de inicio: Esta leche contiene proteínas, hidratos de carbono, grasas y vitaminas. Se suele elaborar a partir de la leche de vaca y es con la que alimentaremos exclusivamente a nuestro bebé hasta que cumple los seis meses.
Leche de continuación: es la indicada para administrársela al bebé al tiempo que se combina con nuevos alimentos, como frutas, cereales o verduras. Suele estar enriquecida con hierro y tiene un contenido de proteínas más alto.
Leche de crecimiento: se recomienda a partir de los 12 meses y hasta el primer o segundo año. Está enriquecida con hierro y ácido fólico y se presenta en polvo o líquida. Ese tipo de leche es optativa ya que se puede sustituir directamente por la leche normal de vaca.

Escoger la leche en función de sus necesidades

No solo tenemos que tener en cuenta la edad del bebé, también sus necesidades. Puede que tu bebé sea alérgico a la lactosa o tenga algunos problemas de digestión, por eso, basándonos siempre en las recomendaciones del pediatra, también existen alternativas centradas en la composición de la leche:

• Leche de vaca: es la más común, la proteína de la leche es modificada para parecerse lo máximo posible a la leche materna. La mayoría de los bebes suelen tolerar bien esta fórmula.
• Leche de soja: indicada para bebés que son intolerantes a la lactosa o le cuesta digerir la leche de vaca, ya que está fabricada a partir de proteínas vegetales y no animales. Hay que tener cuidado con este tipo de leche ya que la soja puede ser un alimento potencialmente alergénico.
• Leche hipoalergénica: destinada a los bebés que tienen alergia a la proteína de la leche. Se obtiene mediante un tratamiento especial que reduce considerablemente su potencial alergénico. Esta leche la tiene que recomendar específicamente el pediatra.
Estas son las principales fórmulas, pero podemos encontrar productos más específicos como las leches especiales para evitar el reflujo, fabricadas a partir del almidón del arroz u otras orientadas a bebés con problemas de cardiopatía, por ejemplo. Éstas son más caras y menos comunes y solo se deben usar bajo prescripción médica.

¿Cómo preparar el biberón correctamente?

A la hora de preparar el biberón se tiende a pensar que cuánto más polvo de leche se añada, más nutritivo resultará, pero en realidad es un error. La medida indicada es una cucharadita del medidor a ras por cada 30 ml de agua. Por ejemplo, si el biberón que toma tu bebé es de 150 ml, deberás verter en el agua cinco cucharaditas. Agítalo bien para que la mezcla quede homogénea, ¡y listo!

No olvides siempre consulta a tu pediatra y el te guiará para recomendarte la formula mas adecuada para tu bebe.

1. Sólo escucha tu voz
Después del parto, su capacidad de audición no está habilitada al cien por ciento. El oído medio todavía está lleno de fluido y el único sonido que reconoce sin ninguna duda es la voz de mamá. 10 minutos después es capaz de identificar de dónde viene un ruido.
2. Más huesos que un adulto
Quizá pienses que el tamaño debe ser proporcional y siendo tan pequeño tendría menos huesos de tú, pero esto es falso. Nace con 300 huesos pero cuando llega a una edad adulta tendrá sólo 206.
3. Y más papilas gustativas
Tiene 10 mil papilas que no sólo están en la lengua sino en el paladar, a los lados y parte de atrás de la boca. Desafortunadamente, este “extra” de sabores desaparece con el tiempo.
4. No tiene lágrimas ni rodillas
Aunque esto no quiere decir que no llora, generalmente las lágrimas aparecen hasta las 3 semanas de vida y muchos bebés pueden tardar hasta 4 meses en producirlas. Además, durante los primeros años las rodillas sólo son cartílago.
5. Su cabeza es lo más pesado
De recién nacidos su cabeza representa el 25% de su peso total y cuando cumple su primer año el tamaño de su cerebro es la mitad del de un adulto.
6. Hace de 4 a 8 “siestas”
Durante las primeras semanas de vida, tu hijo puede dormir hasta 16 o 17 horas por día, pero no lo hace de manera continua sino en pequeños periodos de 2 a 4 horas.
7. Su corazón late más rápido
Late entre 130 y 160 veces por minuto, esto representa, aproximadamente, el doble de latidos que un adulto sano tiene.
8. 1 de cada 3 tiene una marca de nacimiento
Son manchas de color café/rojizo o lunares. Además las presentan el doble de mujeres que de varones.

Bárbara Bermudo presentadora de Primer impacto (Univisión) anunció el pasado febrero que será madre de una niña, ahora que espera a su tercer bebé, dio 9 consejos a las mujeres que como ella están embarazadas:
1. Beber agua durante el embarazo, es importante para que el cuerpo de la mujer combata la deshidratación, una complicación severa que puede afectar al correcto desarrollo del cerebro del feto.
2. El agua depura la sangre materna de toxinas. Así la corriente sanguínea llega más limpia al bebé.
3. El agua protege la salud del bebé ya que renueva, alimenta e hidrata cada hora el líquido del saco amniótico.
4. El agua evita la hipertensión, así como el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, durante el embarazo.
5. El agua mejora el estado de piel de la mujer, que aparece mucho más sana, hidratada y limpia.
6. El agua evita problemas como el estreñimiento y las hemorroides en el embarazo.
7. El agua alivia molestias como las náuseas matinales.
8. El agua puede evitar un parto prematuro.
9. Beber 2 litros de agua al día es muy beneficioso para evitar la retención de líquidos.

A la hora de elegir el nombre de nuestro bebé la inspiración nos puede venir de muchos lados. Hoy en día existe una mayor inclinación por los nombres modernos y poco comunes, sin embargo, hay algunos tradicionales que se han mantenido en el tiempo: hablamos de los nombres bíblicos.

Su origen se remonta a los tiempos más antiguos, pero muchos de ellos se sitúan hoy en día entre los nombres más populares. Si estás buscando inspiración, en este caso religiosa, te descubrimos a continuación los nombres bíblicos más famosos y la historia de cada uno de ellos.

Aarón: En la Biblia, Aarón era el hermano mayor de Moisés y el primer Sumo Sacerdote del pueblo de Israel. Significa “luz” o “iluminado”.

Gabriel: El arcángel Gabriel, junto con Rafael y Miguel, es uno de los personajes más importantes de la Biblia. En el Nuevo Testamento, Gabriel es el encargado de anunciar a la Virgen María la llegada del niño Jesús. Gabriel significa “fuerza de Dios”.

Míriam: En el Antiguo Testamento, Míriam fue una profetisa de Israel, hermana de Aarón y Moisés. Significa “amor puro”.

David: En la Biblia, este nombre se asocia al Rey David. Como hemos mencionado antes, fue el segundo monarca de Israel y el que logró unificar el territorio. David significa “amado” o “querido”.

Sara: Según el libro del Génesis, Sara fue la esposa de Abraham y la madre Isaac. Su nombre original era Sarai, pero Dios se lo cambió antes de concederle el milagro de poder tener un hijo a los 90 años. Significa “princesa”.

Adán: En la Biblia, Adán fue el primer hombre creado por Dios para procrear y gobernar la Tierra.
Significa “humanidad”.

Ana: De acuerdo a la tradición cristiana, Ana era el nombre de la madre de la Virgen María. Significa “gracia”.

Judith: Judit fue un personaje hebreo que consiguió la victoria israelí en la guerra contra el ejército babilónico después de emborrachar y decapitar a Holofernes. Significa “mujer de la tribu de Judá”.

Noé: El famoso personaje de Noé fue uno de los supervivientes al Gran Diluvio. Construyó el arca donde se refugió su familia y diferentes especies de animales. Después de Matusalén, Noé está considerado el segundo hombre más longevo de la Biblia pues murió a los 950 años. Significa “descanso”.

Noemí: Es un personaje del Antiguo Testamento. Se trata de la suegra de Ruth. Significa “gracia” o “elegancia”.

Rafael: fue uno de los arcángeles que estaban bajo las órdenes de Dios. Es el patrón de los peregrinos. Significa “Dios sana”.

Eva: Eva fue la primera mujer de la Biblia, esposa de Adán y madre de Caín y de Abel. Significa “viva”.

Abigaíl: Fue la segunda esposa del Rey David. Significa “fuente de alegría”.

Simón: Simón de Cirene fue el personaje que transportó la cruz hasta el monte donde Jesús fue crucificado. Significa “el que escucha”.

Salomé: Fue una de las seguidoras de Jesús de Nazaret. Se cree que pudo ser la madre de los apóstoles Santiago el Mayor y San Juan Evangelista. Salomé significa “paz” o “plenitud”.

Mateo: Mateo fue uno de los apóstoles de Jesús y autor del evangelio que lleva su nombre.
Significa “don de Dios”.

Ester: Ester fue la esposa del rey persa Asuero. En la Biblia se magnum oxandro 10 la caracteriza por su sabiduría, fe y compromiso con su pueblo. Significa “estrella”.

Marta: Marta de Betania es un personaje del Antiguo Testamento. Era la hermana de Lázaro y María. Los tres fueron amigos de Jesús, a quien acogieron varias veces en su casa. Significa “señora”.

Ruth: En la Biblia, Ruth es la bisabuela del Rey David. Es un nombre hebreo que significa “compañera”.

Elizabeth: Elizabeth es la prima de la Virgen María. Significa “Dios es mi juramento”.

Josué: Josué es el nombre del sucesor de Moisés como líder de los israelitas. Se trataba de un profeta bíblico que consiguió conquistar gran parte de Canaán, la tierra prometida. Significa “Dios salva”.

Miguel: Se trata del tercer arcángel. Es el jefe de los ejércitos de Dios y protector de la Iglesia Católica, por eso se suele representar siempre con armadura. Miguel significa “el que se parece a Dios”.

Rubén: Según el libro del Génesis, Rubén fue el primer hijo que Jacob tuvo con su esposa Lea. A partir de la descendencia de Rubén se formó una de las doce tribus de Israel. Significa “hijo”.

Raquel: Raquel fue una de las esposas de Jacob y madre de José y Benjamín. Significa “la oveja de Dios”.

Andrés: Este nombre hace referencia a San Andrés, el primer apóstol llamado por Jesús. Significa “fuerte y valiente”.

Macro y micronutrimentos
Macro: Aportan energía o calorías y cumplen funciones específicas como ayudar a la formación del cerebro además de dar energía.
• Grasas: Hasta los 4 o 5 meses tu bebé requiere que entre el 50-55% del aporte energético sea de origen lipídico, después de esa edad se reduce al 40%. La leche materna y la de formula contienen entre 48 y 58 por ciento de grasa.
Un niño lactante tiene déficit de lipasa pancreática y sales biliares, pero la lipasa que se encuentra en la saliva, intestino y la que contiene la propia leche, permite que pueda digerir la grasa de forma adecuada.
Respecto al perfil lipídico, la leche materna contiene menor cantidad de ácidos grasos saturados y mayor de insaturados que la leche de vaca, sobre todo de ácido oleico (entre el 35-40% del total). Además, proporciona ácidos grasos esenciales: araquidónico, docosahexanoico y dihomogammalinolénico, que no pueden ser sintetizados por el recién nacido; éstos intervienen en la maduración del sistema nervioso y la retina.
Algunas fórmulas de continuación intentan adecuar el perfil lipídico para que sea igual al de la leche materna.
• Carbohidratos: En los cuatro primeros meses de vida el aporte de carbohidratos debe representar entre un 32-48% de la ingesta, aumentando poco a poco hasta llegar al 55-60%.
La leche materna aporta alrededor de un 38% de energía en forma de carbohidratos (mayoritariamente lactosa), frente al 27% que contiene la leche de vaca. Un lactante tiene déficit de amilasa al nacer y como consecuencia está limitado para digerir almidones. Es por ello, que las formulas infantiles no deben contener almidón y necesitan incorporar la lactosa como carbohidrato principal, emulando así la leche materna.
También pueden contener otros azúcares como glucosa y dextromaltosa, que se digieren en el intestino.
Micro: Vitaminas y minerales. No aportan energía o calorías y se requieren en mínimas cantidades.
• Proteínas: A diferencia de la leche de vaca, la humana se caracteriza por un predominio de las proteínas del suero (60-70 %) sobre la caseína (40-30%). Esta última en el caso de la leche humana forma un coágulo más blando y digerible, lo que se relaciona con que el vaciamiento gástrico de vaca sea aproximadamente 4 hs., mientras que la humana en 1 hora y media
• Caseina: Constituye el 40 % de las proteínas totales pero puede llegar hasta tan sólo el 20%. Desde el punto de vista nutricional no sólo cumple funciones como proteína, sino que forma parte del factor bífidus o probiótico y fortalece el sistema inmune
NUTRIENTE g%
Prot. Totales 0.90
Caseína 0.27
Prot. Suero 0.63
Lactosa 7.20
Grasa 3.0-4.0
Cenizas 0.20
Las proteínas son indispensables para:
• Nuestro ADN ya que forman parte de su estructura
• Formar los músculos, tejidos, enzimas, hormonas
• Son parte de nuestros sistema inmune
• Fundamentales para el crecimiento y reparación de tejidos
• Sirven para mantener y reparar el cuerpo
Durante los primeros meses de vida los niños requieren 2.5g de proteína por cada Kg que pese, estas necesidades disminuyen de los 9 a 12 meses a 1.5g/Kg y a los 6 años a 1g/Kg.

¿Con qué cubrir estas necesidades?
Ejemplo: bebé de 1 años dos meses que pesa 9kg, requiere 1.6kg de proteína al día por kg de peso, es decir, 9 X 1.6 = 14.4g de proteína el día.
• Desayuno: Ocho onzas de leche con fruta y cereal de avena
• Colación: Fruta, rollitos de jamón
• Comida: Crema de espinaca, pollo en tiritas
• Colación: Jugo de verduras verdes
• Cena: Ocho onzas de leche, ½ sándwich de frijoles
Proteínas en el suero y la caseína
Para lograr una calidad proteica semejante a la leche humana, existen leches de fórmula que no sólo disminuyen el contenido de proteínas proveniente de la leche de vaca, sino que reemplazan parte de la caseína (que es la proteína predominante) por proteína del suero rica en lactoalbúmina y albúmina bovina, obteniendo así una relación caseína/ suero de 40/60, más semejante a la de la leche de mamá. Pero no olvides siempre consulta previamente a tu pediatra para que te oriente con la que sea más adecuada para tu bebe.
Las seroproteínas de la fórmula contienen beta-lacto globulina y en menor concentración seroalbúmina e inmunoglobulina G. La fracción sérica de la leche materna contiene alfa lactoalbúmina, lactoferrina, lisozimas e inmunoglobulinas. Utilizando fórmulas con predominio de la caseína la concentración plasmática de aminoácidos ramificados es mayor.
Las ventajas de tener una leche de fórmula con una relación de suero del 40% y 60% de caseína son:
1. Menor concentración de beta-lactoglobulina= menor riesgo de alergias
2. Proteína de mejor calidad= crecimiento saludable y patrones similares a los niños alimentados con leche humana

Si eres mama primeriza, no es raro que te sientas abrumada con tantas opciones, por eso te hemos preparado una guía práctica y sencilla que te ayudará al momento de elegir una prenda indispensable durante los primeros años de vida de tu bebé:
Desechables
Son muchas las marcas que encontramos en el mercado, y los que funcionan para un bebé, no necesariamente son los mejores para otro. De la misma manera, los que son los ideales para una mamá, quizá no se adapten al estilo de vida de otra. Así, esta elección –como muchas otras cosas en la vida– parte de la experimentación. Sin embargo, y de acuerdo con los expertos, hay ciertas reglas que siempre se deben tomar en cuenta.
Las tallas
A diferencia de otros productos, en los pañales éstas no corresponden al tamaño o a los meses del bebé, sino a su peso, por lo que es mejor llamarlas “etapas”. Los empaques señalan claramente el rango de peso al que corresponde cada una:
• RN (recién nacido): Menos de 4kg
• 1: De 4 a 6 kg
• 2: De 5.5 a 8kg
• 3: De 7.5 a 10kg
• 4: De 9.5 a 13kg
• 5: De 12.5 a 14kg
• Jumbo: Más de 14kg

* En nuestra pagina encontraras una guía de talla y peso de acuerdo a cada marca.

Conocer este dato es sencillo, pues el pediatra debe pesar a tu bebé cada vez que lo visitan. Todas las marcas especifican la etapa, sólo hay que buscar en el empaque. En caso de que no aparezca, desconfía. Si su peso se encuentra en el límite superior del indicado, opta por la siguiente etapa, será más cómodo para él y absorberá más.
La absorción
Al momento de comparar marcas, hay que tomar en cuenta la velocidad y capacidad de absorción. La primera se refiere a que un pañal debe absorber rápidamente para que no haya escurrimientos o se formen “lagunas”. El tiempo que le toma absorber un líquido varía de marca en marca, pero en general estamos hablando de algunos minutos. En cuanto a la segunda característica, estas prendas absorben entre 256 a 548 mililitros, y señala que de acuerdo con datos pediátricos, los bebés de uno a tres años orinan de 500 a 600 mililitros en 24 horas.
El costo
Se calcula que un niño usa en promedio un poco más de 5,000 pañales durante los primeros dos años y medio de vida. El costo que esto representa… mejor ni lo calculamos para no asustarte. Por eso, al momento de comprarlos piensa cuánto puedes gastar; aquí, el costo-beneficio es muy importante. ¿Eres una mamá que trabaja? Entonces quizá te conviene gastar en los más absorbentes aunque sean más caros, pero si pasas más tiempo en tu casa, tal vez tienes la oportunidad de estar más al pendiente, por lo que puedes sacrificar absorbencia por un precio más económico.
Los extras
Aloe vera, vitamina E, manzanilla, cintas que brillan en la oscuridad o indicadores de humedad son algunos de los adelantos tecnológicos que se han incorporado, pero, ¿verdaderamente los necesitas? La realidad es que en un mercado sumamente competitivo, todos estos extras no son más que estrategias de la industria para estar por encima de su competencia. Antes de dejarte llevar por algunos de estos beneficios, piensa en tu economía.
El entrenador
Su objetivo es facilitar la transición a la ropa interior. Sin embargo, no son útiles para todas las mamás, ya que algunos niños no lo distinguen de uno normal. Puedes probarlos, pero si no le funcionan, no te agobies, los niños pueden aprender a ir al baño sin necesidad de este producto.
Para nadar
Al momento de ir a una playa o alberca, los desechables y los de tela están descartados: los primeros se inflan, mientras que los segundos ni siquiera sirven. Afortunadamente existe el traje de baño-pañal. ¡No olvides llevar un par de paquetes cuando salgas de vacaciones!

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